Deportes de invierno: guía para organizar tu viaje a la nieve

La temporada de nieve en la Argentina se extiende, en términos generales, de junio a octubre, cuando los centros de esquí de la cordillera de los Andes habilitan sus pistas. El esquí alpino y el snowboard son las disciplinas más practicadas, junto con el esquí de fondo, las travesías y las caminatas con raquetas. A diferencia de otros viajes turísticos, la organización hacia la nieve tiene una logística específica: transporte hasta zonas de montaña, equipamiento técnico, ropa adecuada y reservas anticipadas en un calendario con picos de demanda muy marcados, en particular las vacaciones de invierno de julio y los feriados largos de junio y agosto.

Elegir destino y época

Los centros argentinos se agrupan en dos corredores principales. En la Patagonia se destacan Cerro Catedral (Bariloche), uno de los complejos más extensos del hemisferio sur, Chapelco (San Martín de los Andes), Cerro Bayo (Villa La Angostura), La Hoya (Esquel), Caviahue (Neuquén) y Cerro Castor (Ushuaia), cuya latitud austral permite aperturas más tempranas y cierres más tardíos que el resto. En la provincia de Mendoza, Las Leñas (Malargüe) concentra el terreno de mayor exigencia técnica, junto con alternativas de escala menor como Los Penitentes y Vallecitos. La temporada alta coincide con las vacaciones escolares de julio, las dos semanas de mayor demanda del año, cuando se registran las tarifas de vuelos y hoteles más elevadas y la mayor ocupación de pistas. Septiembre ofrece menor concurrencia y condiciones de primavera, con jornadas más largas.

Equipo y vestimenta

Tanto los centros como las ciudades base cuentan con comercios de alquiler de esquís, snowboards y botas, la opción más habitual para quienes viajan en avión, dado que el traslado de equipo propio por vía aérea está sujeto a políticas de equipaje especial con costos adicionales según la aerolínea. La vestimenta se organiza en capas: una primera capa térmica, una intermedia de polar y una exterior impermeable (campera y pantalón). El kit se completa con guantes, medias técnicas, gorro o cuello polar, antiparras con filtro UV y protector solar de factor alto, necesarios porque la nieve refleja la radiación solar y la intensifica. El casco es de uso generalizado y suele ofrecerse junto con el alquiler del equipo.

Vuelos, alojamiento y traslados

Ciudades como Bariloche, Mendoza, Esquel, Ushuaia y San Martín de los Andes (aeropuerto de Chapelco) reciben vuelos de cabotaje de Aerolíneas Argentinas, Flybondi y JetSMART, entre otras compañías, y las tarifas tienden a subir a medida que se acerca la fecha y se reduce la disponibilidad, por lo que la compra anticipada es la práctica estándar para la temporada alta. Plataformas de reservas como Despegar Argentina agrupan en una misma búsqueda vuelos, hoteles, alquiler de autos y paquetes que combinan vuelo y hotel, con precio final en pesos, impuestos incluidos y opciones de pago en cuotas. En cuanto al alojamiento, la decisión principal es entre la villa de montaña, ubicada en la base de las pistas y con tarifas más altas, y la ciudad, con mayor oferta de servicios aunque a unos 20 km de Villa Catedral en el caso de Bariloche. Ese traslado diario se resuelve con auto alquilado, traslados contratados o shuttles de los complejos, y en rutas de montaña las autoridades pueden exigir el uso de cadenas según el estado del camino.

Pases, clases y seguridad

Los pases de esquí se venden por día, por tramos de varios días o por temporada, y la compra online anticipada suele tener valores menores que la boletería. Las escuelas de cada centro ofrecen clases grupales y particulares para todos los niveles, y en julio la demanda de instructores llega a su punto máximo, por lo que se recomienda reservar con antelación. La operación de aerosillas y telesillas puede suspenderse por viento fuerte o por viento blanco, la condición de visibilidad nula por nevada y ráfagas típica de la Patagonia; revisar el parte meteorológico y de pistas antes de subir es una práctica habitual. Conviene, además, verificar que la asistencia al viajero incluya la práctica de deportes de invierno, con cobertura de atención y rescate en montaña, ya que algunas pólizas básicas la excluyen. En Las Leñas la base se ubica por encima de los 2.200 metros, de modo que la hidratación frecuente y un ascenso gradual resultan útiles frente a la altitud.

Disponible en: Español | Português

Latest coverage