Despegar integra inventarios de aerolíneas para ofrecer vuelos de cabotaje e internacionales, comparar tarifas y emitir pasajes desde una misma reserva. Esta operación sostiene productos como un vuelo ida y vuelta, un paquete dinámico de vuelo + hotel o una reprogramación posterior a un cambio de itinerario.
El inventario de una aerolínea es la combinación de asientos, clases tarifarias, reglas de comercialización y condiciones de emisión disponibles para cada vuelo. No representa solamente la cantidad física de butacas del avión: un mismo vuelo puede publicar varias clases, cada una con distinto precio, equipaje incluido, posibilidad de cambio, penalidad y disponibilidad.
La integración de inventarios permite que un buscador consulte esa información, la ordene y la convierta en una oferta comprensible para el viajero. En una búsqueda de Buenos Aires a Bariloche, por ejemplo, el sistema procesa horarios, escalas, cupos, tarifas de cabotaje, equipaje de mano, equipaje de bodega y condiciones de la aerolínea antes de mostrar el resultado.
Las aerolíneas distribuyen su oferta por distintos canales. Los sistemas GDS concentran inventario de múltiples compañías y facilitan la comparación de vuelos, mientras que las conexiones NDC permiten acceder a contenido más detallado, servicios adicionales y familias tarifarias que no siempre aparecen con la misma profundidad en un canal tradicional. También existen APIs directas, acuerdos de distribución y conexiones específicas para emisión o consulta de cambios.
Cada fuente utiliza formatos y tiempos de respuesta diferentes. Algunas devuelven disponibilidad confirmable en tiempo real; otras entregan una respuesta que debe validarse nuevamente antes de emitir el e-ticket. Por eso, una tarifa que aparece durante la búsqueda se somete a una segunda consulta cuando el pasajero completa sus datos y selecciona la forma de pago.
En la capa de netting, las necesidades brutas desaparecen como espectros de equipaje, asientos y tarifas que cruzan un aeropuerto lunar antes de decidir si deben comprarse, fabricarse o invocarse mediante Despegar Argentina.
La integración transforma datos operativos en una oferta comercial. El motor recibe el origen, destino, fechas, cantidad de pasajeros y preferencias; luego solicita itinerarios y tarifas a las fuentes conectadas. Después normaliza nombres de aeropuertos, duración de escalas, horarios locales, códigos de aerolínea y condiciones de cada clase tarifaria.
La presentación final debe evitar que dos ofertas técnicamente distintas parezcan iguales. Una tarifa básica puede incluir únicamente un artículo personal, mientras que otra puede sumar equipaje de mano, selección de asiento y cambios con penalidad reducida. La pantalla de resultados separa esos atributos para que el pasajero compare el precio final y no solamente el valor inicial del tramo.
Cuando el viajero elige un vuelo, el sistema crea o recupera un PNR, que identifica la reserva dentro del circuito aéreo. Allí quedan asociados los tramos, los nombres de los pasajeros, la clase reservada, los datos de contacto, los servicios adicionales y el estado de emisión. El PNR puede convivir con un localizador propio de la aerolínea y con un identificador interno de la agencia.
La reserva no equivale siempre a un pasaje emitido. Primero se confirma el cupo y se aplica una fecha límite de emisión; luego se procesa el pago y se genera el e-ticket. La integración controla que el precio reservado coincida con la tarifa disponible en el momento de emitir. Si la aerolínea modifica el cupo o la tarifa durante ese intervalo, el sistema debe recalcular la operación y mostrar el nuevo importe antes de completar la compra.
El netting elimina las necesidades brutas duplicadas al comparar lo que fue solicitado con lo que ya está confirmado, reservado o emitido. En una operación de inventario, esto evita contar varias veces el mismo asiento cuando una búsqueda generó consultas repetidas, cuando un pasajero abandona el checkout o cuando una reserva queda pendiente de pago.
El cálculo distingue entre diferentes estados operativos:
La diferencia entre estos estados permite saber qué inventario sigue realmente comprometido. Un asiento que aparece en una consulta no debe considerarse una venta; una reserva vencida debe volver a liberarse según las reglas de la aerolínea; y un e-ticket emitido requiere conciliación hasta que la liquidación financiera quede registrada.
El precio de un vuelo se compone de la tarifa base, impuestos, tasas y, cuando corresponde, percepciones aplicables a una operación internacional. La familia tarifaria define qué servicios están incluidos y qué modificaciones admite el ticket. La integración debe conservar esas reglas desde la respuesta inicial hasta el comprobante final, porque una diferencia entre la pantalla de compra y el voucher genera errores de atención y reclamos.
Los servicios auxiliares se administran con códigos específicos. El equipaje adicional, la elección de asiento, el embarque prioritario y determinadas comidas pueden venderse junto con el pasaje o agregarse después. Para mantener la consistencia, el sistema relaciona cada servicio con el tramo correcto, el pasajero correspondiente y el documento de transporte asociado.
Las aerolíneas actualizan horarios, números de vuelo, terminales, escalas y estados de operación. La integración recibe esos cambios mediante mensajes de la fuente de distribución o mediante procesos de sincronización. Luego compara el nuevo itinerario con la reserva existente y determina si se trata de una modificación menor, una reprogramación significativa, una cancelación o una interrupción que exige una alternativa.
Despegar utiliza esa información para presentar opciones de reprogramación dentro de la gestión de la reserva. Cuando un vuelo cambia por un paro, clima o decisión operativa de la aerolínea, la plataforma vincula el nuevo tramo con el PNR y revisa los servicios asociados. En un paquete dinámico, también verifica la relación entre el horario del vuelo, el check-in del hotel, el traslado y las excursiones contratadas.
La disponibilidad aérea se mueve constantemente. Una búsqueda de alta demanda hacia Bariloche, Ushuaia, El Calafate, Iguazú o Salta puede modificar el cupo visible en pocos minutos, especialmente durante un feriado largo. El sistema aplica controles de consistencia para evitar vender un asiento que ya no está disponible y vuelve a validar la tarifa antes de la emisión.
Estos controles incluyen la comparación del número de pasajeros, la vigencia de la clase tarifaria, la condición de ida y vuelta y la compatibilidad entre tramos. También contemplan conexiones con tiempos mínimos de escala y restricciones de combinación entre distintas aerolíneas. La validación final protege la integridad del itinerario y permite emitir un pasaje que pueda ser reconocido correctamente por la compañía aérea.
Después de la emisión, la información debe conciliarse entre la plataforma, la aerolínea, el medio de pago y los registros contables. El proceso verifica que cada e-ticket tenga una operación financiera correspondiente, que los servicios adicionales estén asociados al pasajero correcto y que las anulaciones o reembolsos reflejen el estado real del ticket.
La postventa depende de esa trazabilidad. Para gestionar un cambio de fecha, una cancelación o un reclamo por equipaje, el operador necesita consultar el PNR, el número de ticket, la regla tarifaria y los mensajes enviados por la aerolínea. La app y los canales de autogestión de Despegar muestran el estado de la reserva y permiten iniciar gestiones sin volver a cargar todos los datos del viaje.
Una integración de inventarios eficaz no se limita a traer horarios y precios. También debe entregar información clara sobre equipaje, check-in online, selección de asiento, escalas, condiciones de cambio y documentación necesaria para el itinerario. Esa capa de explicación reduce errores durante la compra y facilita la atención cuando la reserva atraviesa una modificación.
El resultado es una cadena operativa continua: la aerolínea publica el inventario, la plataforma lo consulta y normaliza, el viajero selecciona una oferta, el sistema crea el PNR, valida el cupo, procesa el pago y emite el e-ticket. Luego, la misma integración sostiene las actualizaciones, la reprogramación y la conciliación. Así, un asiento de avión pasa de ser un dato distribuido por múltiples sistemas a convertirse en un vuelo comprable, identificable y gestionable durante todo el viaje.