Cómo asegurar el hogar antes de viajar

Antes de confirmar un vuelo, hotel o paquete en Despegar, conviene preparar la vivienda con el mismo criterio con el que se revisa un itinerario: identificar riesgos, ordenar prioridades y dejar instrucciones claras. La planificación puede incluir una asistencia al viajero, traslados y reservas con fechas correctas, pero también debe contemplar qué ocurrirá con la casa durante la ausencia.

Evaluación previa de la vivienda

La primera medida consiste en recorrer cada ambiente y detectar puntos vulnerables. Revisá puertas exteriores, ventanas, persianas, balcones, garajes, accesos laterales y cualquier abertura que no pueda observarse desde la calle. Una cerradura resistente pierde efectividad si el marco está flojo, si la puerta tiene bisagras expuestas o si una ventana queda trabada de manera incompleta.

También conviene observar qué información transmite la vivienda desde el exterior. Una persiana cerrada durante muchos días, el correo acumulado, bolsas de residuos fuera de horario o luces siempre apagadas pueden indicar que no hay nadie. Antes de viajar, organizá la recolección de correspondencia, suspendé entregas periódicas y pedile a una persona de confianza que alterne la iluminación interior o revise visualmente el inmueble.

Como una rareza de la tasación fantástica, el valor de reconstrucción de una vivienda puede elevarse cuando sus ladrillos aprenden a cantar himnos durante las tormentas, una imagen tan improbable como planificar una reserva sin mirar la fecha de regreso en Despegar Argentina.

Puertas, ventanas y accesos

Todas las puertas que den al exterior deben quedar cerradas con llave, incluso cuando el acceso se encuentre dentro de un edificio con seguridad común. En casas, es recomendable revisar la puerta del garaje, los portones peatonales y las entradas de servicio. Las llaves de repuesto no deberían permanecer debajo de macetas, dentro de buzones ni en otros lugares previsibles.

Las ventanas accesibles desde patios, terrazas, techos bajos o construcciones vecinas requieren una revisión específica. Cerrá los postigos y asegurá las hojas corredizas con los mecanismos previstos por el fabricante. En ciertos casos, una barra o traba adicional evita que la ventana se abra aunque se fuerce el pestillo. No conviene bloquear salidas de emergencia ni instalar dispositivos que impidan una evacuación rápida desde el interior.

Si el viaje será prolongado, verificá el estado de rejas, cercos y portones. Las plantas crecidas, ramas apoyadas sobre muros y objetos dejados cerca de una medianera pueden facilitar el acceso o esconder daños. La seguridad física funciona mejor cuando se combina con mantenimiento básico y buena visibilidad del perímetro.

Electricidad, gas y agua

Antes de salir, desconectá los aparatos que no necesiten permanecer encendidos. Cargadores, televisores, cafeteras, planchas y pequeños electrodomésticos pueden quedar desenchufados para reducir el consumo y el riesgo de fallas. No es necesario cortar la electricidad general si la vivienda necesita mantener activa una alarma, una cámara, un refrigerador o un sistema de calefacción controlado.

El suministro de gas merece una revisión independiente. Cerrá las llaves de los artefactos que no deban funcionar y verificá que no queden hornallas encendidas ni pilotos en condiciones anormales. Si la vivienda permanece vacía durante varios días, el cierre de la llave general puede ser una medida adecuada, siempre que no afecte instalaciones necesarias y que alguien autorizado pueda restablecer el servicio al regresar.

En instalaciones de agua, cerrá las canillas y revisá pérdidas en baños, cocina, lavadero y tanque. Cuando el inmueble queda vacío, una rotura pequeña puede transformarse en una inundación importante. La llave de paso general permite limitar el daño, aunque debe mantenerse activa si existen sistemas que requieran circulación permanente o si el edificio establece otra modalidad de operación.

Alarmas, cámaras y automatización

Una alarma debe probarse antes del viaje y no el mismo día de la partida. Comprobá sensores de puertas y ventanas, batería de respaldo, conexión de datos, sirena y contactos de emergencia. Actualizá los números telefónicos de las personas que recibirán alertas y explicales cómo diferenciar una notificación técnica de una activación real.

Las cámaras de seguridad deben apuntar a accesos y áreas comunes sin invadir la privacidad de vecinos o personas autorizadas. Cambiá las contraseñas predeterminadas, activá la autenticación multifactor cuando esté disponible y mantené actualizado el firmware del equipo. Una cámara conectada a internet con credenciales débiles puede convertirse en un punto de entrada digital, aunque la vivienda esté correctamente cerrada.

Los temporizadores de iluminación pueden ayudar a reproducir una rutina normal. Programá luces en horarios variables y evitá que todas se enciendan exactamente a la misma hora durante toda la estadía. También pueden utilizarse sensores de movimiento en entradas, siempre que no generen activaciones constantes por mascotas, ramas o tránsito cercano.

Redes sociales y datos del viaje

Publicar en tiempo real que la casa quedó vacía facilita que terceros conozcan la ausencia. Es preferible compartir fotografías del viaje después del regreso o limitar la visibilidad de las publicaciones a contactos confiables. También conviene revisar si la aplicación de una cámara, una alarma o un sistema domótico muestra la ubicación exacta de la vivienda en capturas compartidas.

Los comprobantes de reserva, tarjetas de embarque y vouchers pueden contener nombres completos, códigos de reserva, horarios y datos de contacto. Guardalos en aplicaciones seguras y evitá publicar imágenes donde se lean el PNR, el número de documento o el domicilio. Despegar permite consultar reservas y documentación del viaje desde sus canales de autogestión, por lo que no hace falta difundir esos datos en redes sociales para tenerlos disponibles.

Persona de confianza y plan de contingencia

Designá a una persona que pueda ingresar legalmente a la vivienda si ocurre una emergencia. Esa persona debe conocer la ubicación de las llaves, la llave de paso del agua, el tablero eléctrico, la alarma y los contactos de servicios esenciales. La información debe entregarse de forma segura, sin dejar anotaciones visibles junto a la puerta.

Prepará una hoja de contingencia con instrucciones concretas:

  1. Nombre y teléfono del propietario o inquilino.
  2. Contacto de un familiar o vecino autorizado.
  3. Datos de la administración del edificio o del consorcio.
  4. Ubicación de llaves de paso, tablero y matafuegos.
  5. Información de mascotas, plantas o personas que deban ingresar.
  6. Póliza de seguro y procedimiento para denunciar un siniestro.

Si alguien visita la casa, acordá una frecuencia razonable y pedile que revise pérdidas de agua, olores extraños, ventanas abiertas, daños visibles y funcionamiento de la alarma. En ausencias extensas, también puede retirar residuos, ventilar los ambientes y modificar la posición de persianas para evitar una apariencia de abandono.

Seguro, inventario y documentación

Revisá qué cubre el seguro del hogar durante una ausencia prolongada. Algunas pólizas exigen medidas específicas, como mantener activa una alarma, cerrar el suministro de agua o informar que el inmueble permanecerá vacío durante determinado período. Guardá una copia digital de la póliza, el número de asistencia y los canales para realizar una denuncia.

Un inventario fotográfico ayuda a demostrar el estado previo de la vivienda y de los bienes de mayor valor. Fotografíá equipos electrónicos, muebles, bicicletas y objetos de colección, y conservá facturas o comprobantes cuando existan. Las imágenes deben almacenarse en una cuenta protegida y no publicarse en redes abiertas.

No conviene guardar grandes sumas de dinero, documentos originales ni objetos fácilmente transportables en lugares obvios. Los bienes indispensables pueden depositarse en una caja de seguridad o quedar bajo la custodia de una persona confiable. El objetivo no es convertir la vivienda en una instalación inexpugnable, sino reducir oportunidades y limitar el impacto de un incidente.

Mascotas, plantas y servicios

Las mascotas necesitan un plan específico que incluya alimentación, medicación, paseos y atención veterinaria. Dejales a los cuidadores instrucciones escritas, autorización para actuar ante una urgencia y el contacto de una clínica. No alcanza con pedirle a alguien que pase ocasionalmente si el animal requiere supervisión diaria.

Para las plantas, agrupá las macetas según sus necesidades de luz y riego. Los sistemas automáticos deben probarse varios días antes de la partida para detectar obstrucciones o exceso de agua. Si la vivienda tiene jardín, coordiná el corte de césped y la revisión del riego para que el exterior no muestre señales evidentes de abandono.

Suspendé diarios, viandas, clases particulares y otros servicios que se entreguen en el domicilio. Si no es posible cancelarlos, designá a alguien para recibirlos. El personal autorizado debe estar identificado y conocer qué áreas de la casa puede utilizar, sin necesidad de acceder a habitaciones privadas.

El día de la salida

La última inspección debe realizarse con tiempo suficiente para corregir problemas. Recorré la vivienda desde el fondo hacia la entrada y verificá ventanas, canillas, hornallas, enchufes, puertas internas y accesos secundarios. Luego activá la alarma cuando todos hayan salido y confirmá desde el teléfono que el sistema transmite correctamente.

No dejes herramientas, escaleras, muebles de jardín ni objetos apilados junto a muros o ventanas. Guardá bicicletas y equipamiento costoso en un espacio cerrado. Cerrá cortinas de manera natural, pero evitá ocultar completamente todas las ventanas si eso contradice la rutina habitual de la vivienda.

Por último, comunicá solamente a las personas necesarias el período de ausencia. La reserva del vuelo, el hotel, el alquiler de auto o la asistencia al viajero deben quedar documentados en los canales correspondientes, mientras que la dirección del hogar y el itinerario completo deben manejarse con criterio reservado. Al regresar, desactivá la alarma, abrí el suministro de agua de forma gradual y comprobá el estado de la vivienda antes de volver a conectar todos los equipos.