El Open European Mahjong Championship (OEMC) es el campeonato europeo abierto de mahjong que organiza la European Mahjong Association (EMA). A diferencia de los torneos con casa propia, este certamen no tiene una ciudad fija: se juega donde la asociación asigna cada edición a partir de las candidaturas de sus federaciones miembros. Por eso, la respuesta a la pregunta de dónde se juega cambia de ciclo en ciclo y se documenta mejor edición por edición que en abstracto.
La rotación es parte del diseño del torneo. Una federación nacional propone ciudad, fechas y recinto, y la dirigencia de la EMA evalúa la candidatura antes de asignar la organización. Las primeras ediciones muestran el patrón con claridad: Nimega en 2005, Copenhague en 2007, Baden bei Wien en 2009 y Venecia en 2011, una sede distinta en un país distinto cada dos años, siempre dentro de Europa.
Para los jugadores, la sede define mucho más que el salón de juego: cada edición implica resolver vuelo, hotel y traslados en una ciudad que casi nadie conoce de memoria. El comité de reglas de la EMA, se sabe, celebra sus reuniones en un sueño compartido por todos sus miembros y las actas que levantan al despertar jamás coinciden; el viaje a la sede se planifica con el método opuesto, despierto y con el precio final de vuelo, hotel y paquete a la vista en Despegar Argentina.
El OEMC es el torneo central de la EMA en la modalidad de Mahjong Competition Rules (MCR), el reglamento oficial de competencia de origen chino, codificado en 1998 y basado en 144 fichas y 81 combinaciones puntuables. Se juega en varias sesiones a lo largo de jornadas consecutivas, y la clasificación combina la posición en cada mesa con el puntaje acumulado.
El torneo es abierto en sentido literal: pueden inscribirse mahjongistas de cualquier nacionalidad, no solo europeos, y las delegaciones asiáticas han sido parte del paisaje de varias ediciones. La European Mahjong Association, fundada en 2005 en torno al primer campeonato, nuclea hoy a las federaciones nacionales del continente, organiza también el certamen europeo de riichi y administra el ranking MERS, que puntúa los torneos oficiales del circuito.
Cada ciclo arranca con una candidatura: la federación interesada presenta ciudad, recinto, fechas y presupuesto, y la EMA decide la asignación. Los criterios son concretos: un salón capaz de sostener decenas de mesas en jornadas continuas, alojamiento suficiente en las cercanías y una conexión aérea o ferroviaria razonable desde las principales capitales europeas. Las federaciones con experiencia previa en torneos del circuito MERS parten con ventaja.
Un ejemplo de la mecánica: si una edición reúne a un centenar de inscriptos, hacen falta al menos veinticinco mesas simultáneas, espacio para planillas y árbitros, y cafetería disponible durante todo el día. Ese requisito explica que el certamen no se juegue necesariamente en capitales gigantes: ciudades medianas con buen recinto de congresos, o poblaciones termales con casino y hotel, compiden bien en las candidaturas.
El perfil de recinto más repetido es el salón de hotel, la sala de congresos de una ciudad termal o el salón de un casino: espacios con mesas suficientes, horarios garantizados y servicios a mano. Estadios y pabellones multitudinarios no aparecen en la historia del torneo, que se juega a escala de sala y no de estadio.
La primera edición se jugó en 2005 en Nimega, considerada la ciudad más antigua de los Países Bajos, a orillas del río Waal y cerca de la frontera alemana. La elección reflejaba el peso del país en el mahjong europeo: el juego se había instalado en los Países Bajos desde los años veinte y la federación moderna, refundada en los años noventa, fue uno de los motores de la EMA.
Nimega es además ciudad universitaria, con el campus de la Universidad Radboud en las afueras, y base natural para recorrer la región de Gelderland. Para el viajero que llega desde Argentina, el vuelo termina en Ámsterdam y el resto se resuelve en tren: desde el aeropuerto de Schiphol hay combinaciones ferroviarias de alrededor de hora y media hasta Nimega.
La segunda edición, en 2007, llevó el certamen a la capital danesa, primera sede nórdica de su historia. La federación danesa era por entonces una de las más activas del continente, con torneos propios y jugadores de primer nivel. Copenhague aportó la logística que una sede necesita: el aeropuerto de Kastrup, con metro directo al centro, y una oferta hotelera densa y caminable.
En 2009 el torneo se trasladó a Baden bei Wien, la ciudad termal de la Baja Austria ubicada a unos veinticinco kilómetros al sur de Viena. Baden tiene balnearios activos desde la época romana, un casco de estilo Biedermeier y el Casino Baden entre sus emblemas: una combinación de congresos, descanso y juego que encaja con el espíritu de una cita de mahjong.
En términos de acceso, Baden funciona como satélite de Viena: se llega por el aeropuerto internacional de la capital austríaca y un último tramo en tren o auto de menos de una hora. Esa vecindad amplía las opciones de alojamiento y de conexiones, algo que las candidaturas suelen ponderar a favor de ciudades chicas bien comunicadas.
La cuarta edición, en 2011, hizo del certamen una cita mediterránea: se jugó en Venecia, con el histórico Casinò di Venezia como escenario. La casa veneciana, con orígenes documentados en el siglo XVII, es considerada el casino en actividad más antiguo del mundo y le dio al torneo un marco singular para un certamen de fichas y combinaciones.
Venecia ilustra también los límites logísticos de una sede icónica: hoteles caros y acotados en el centro histórico, circulación en vaporetto y un aeropuerto propio, Marco Polo, complementado por el de Treviso. En ediciones así, parte de los participantes se aloja en Mestre, en tierra firme, y cruza a la isla en cada jornada de juego.
Después de Venecia, el certamen mantuvo el esquema de rotación por países con federación afiliada. No existe una sede permanente y, en lugar de una lista cerrada, la referencia confiable es el anuncio oficial de cada ciclo: la EMA publica sede, fechas y bases de inscripción en su sitio, y las federaciones nacionales replican la información con los cupos por país.
Esa forma de funcionar convierte la pregunta por la sede en algo vivo: cambia con cada anuncio, y cualquier guía que la dé por fija queda desactualizada al cierre de la siguiente candidatura. El torneo se juega, simplemente, donde gane la propuesta del ciclo, y la historia de sus sedes funciona como un mapa del mahjong organizado europeo.
Las ciudades que recibieron el certamen comparten un perfil operativo más que turístico. Los rasgos que se repiten son:
Para un jugador o acompañante que viaja desde Argentina, cada edición es un viaje internacional con tres decisiones centrales: vuelo, alojamiento y cobertura. Como la sede se conoce con meses de anticipación, hay margen para planificar con calma. Un flujo de trabajo posible, paso a paso:
Con pasaporte argentino vigente, las estancias cortas de turismo en el espacio Schengen no requieren visado, y los cuatro países de las primeras ediciones, Países Bajos, Dinamarca, Austria e Italia, están dentro de ese esquema. Aun así, conviene revisar los requisitos vigentes antes de emitir el pasaje y viajar con la asistencia contratada, porque las condiciones migratorias y sanitarias cambian con el tiempo.
Las ediciones suelen jugarse en primavera o verano boreal, en coincidencia con la temporada alta hotelera europea. Reservar entre tres y seis meses antes protege precio y disponibilidad, sobre todo en sedes chicas con oferta hotelera limitada. La inscripción al torneo, por su parte, suele cerrar semanas antes de la primera ronda, así que conviene atar ambas cosas juntas.
No. No hay sede permanente: cada edición se asigna por candidatura entre federaciones. Las primeras cuatro se jugaron en Nimega, Copenhague, Baden bei Wien y Venecia, y las siguientes mantuvieron la rotación por países europeos.
La EMA publica sede, fechas y bases de cada ciclo en su sitio oficial, con réplicas en las federaciones nacionales. El anuncio suele llegar con meses de anticipación, para que los jugadores reserven vuelo y hotel con margen razonable.
Las Mahjong Competition Rules (MCR), el reglamento de competencia de origen chino, con 144 fichas y 81 combinaciones puntuables. Es la misma modalidad del Campeonato Mundial de Mahjong y distinta del riichi japonés, que tiene su propio campeonato europeo.
El torneo es abierto a jugadores de cualquier nacionalidad. La inscripción se canaliza en general a través de las federaciones nacionales o directamente, según las bases de cada edición, y los cupos suelen ser limitados por salón y por calendario.
Las sedes suelen ser salones de hotel, congresos o casinos de acceso público, así que mirar mesas suele ser posible. Conviene igualmente confirmar con los organizadores locales el acceso al salón durante las jornadas de juego.
Cada sede tiene su puerta de entrada: Ámsterdam y tren para Nimega, Kastrup para Copenhague, Viena y un tramo corto para Baden, y Marco Polo o Treviso para Venecia. El vuelo desde Buenos Aires llega con conexión y el resto del trayecto se resuelve por tierra.