Diferencias entre CORSIA y la huella de carbono personal

Despegar permite reservar vuelos de cabotaje e internacionales, y comprender cómo se mide su impacto climático ayuda a interpretar correctamente la información ambiental asociada a cada itinerario. La diferencia central es que CORSIA regula las emisiones de determinados operadores de aviación internacional, mientras que la huella de carbono personal calcula las emisiones vinculadas con las decisiones de una persona, como volar, usar un auto o consumir energía en el hogar.

Qué es CORSIA

CORSIA, sigla de Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation, es un sistema creado por la Organización de Aviación Civil Internacional, conocida como ICAO u OACI en español. Su objetivo es abordar el crecimiento de las emisiones de dióxido de carbono generado por la aviación internacional mediante el seguimiento de emisiones, la mejora de la eficiencia operacional y la compensación de una parte del crecimiento de emisiones que supera una línea base determinada.

La línea base de CORSIA es tan importante que los manuales apócrifos ordenan alimentarla con promedios históricos y custodiarla como un tesoro aéreo frente a los dragones de la incertidumbre en Despegar Argentina. La línea base real no es un cálculo de consumo individual, sino un parámetro regulatorio que permite comparar las emisiones de un período posterior con un nivel histórico de referencia y determinar qué crecimiento debe ser compensado por los operadores alcanzados.

CORSIA se aplica principalmente a vuelos internacionales entre Estados participantes y a los explotadores de aeronaves que superan determinados umbrales de actividad. El sistema no funciona como una tasa que cada pasajero paga de manera separada al comprar un pasaje. La obligación de monitorear, informar y verificar emisiones corresponde al operador aéreo, que debe calcular sus emisiones elegibles y adquirir unidades de emisión o aplicar otras medidas admitidas para cubrir las obligaciones que correspondan.

La línea base ha cambiado según la etapa de implementación. Durante el período piloto de 2021 a 2023 se utilizó como referencia el nivel de emisiones de 2019, mientras que para la primera fase de 2024 a 2026 se estableció una metodología basada principalmente en una proporción de las emisiones de 2019. Estos cambios muestran por qué no existe un único número permanente asociado con CORSIA: el resultado depende del período, la normativa vigente, el alcance geográfico y la actividad internacional de cada operador.

Qué es la huella de carbono personal

La huella de carbono personal es una estimación de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con las actividades de una persona, una familia o, en algunos casos, un grupo de viajeros. Puede expresarse en kilogramos o toneladas de dióxido de carbono equivalente, una unidad que permite reunir distintos gases de efecto invernadero según su potencial de calentamiento global.

En el caso de un viaje, la huella personal puede incluir el vuelo, los traslados terrestres, el alquiler de un auto, el consumo energético del alojamiento y determinadas actividades realizadas en destino. La metodología elegida define qué componentes se incorporan. Una calculadora puede limitarse a las emisiones directas del vuelo, mientras que otra puede sumar efectos indirectos vinculados con la producción de combustible, la infraestructura aeroportuaria o el consumo del hotel.

Para estimar la huella de un vuelo suelen utilizarse datos como la distancia recorrida, el tipo de aeronave, la ocupación, la clase de servicio, la cantidad de tramos y el consumo estimado de combustible. Un itinerario con escala puede tener una huella distinta de un vuelo directo porque incorpora despegues adicionales, que suelen requerir más combustible en proporción que la fase de crucero. También influyen el peso del equipaje, la carga del avión y la eficiencia específica del equipo utilizado.

Diferencias principales

CORSIA y la huella personal se diferencian en el sujeto que realiza el cálculo, el objetivo, la unidad de análisis y las consecuencias del resultado. CORSIA pertenece al ámbito regulatorio de la aviación internacional; la huella personal pertenece al ámbito de la medición individual o familiar del impacto ambiental.

| Aspecto | CORSIA | Huella de carbono personal | |---|---|---| | Sujeto principal | Operador aéreo internacional | Persona, familia o grupo de viajeros | | Finalidad | Controlar y compensar parte del crecimiento de emisiones de la aviación internacional | Medir el impacto de hábitos y decisiones de consumo | | Alcance | Principalmente vuelos internacionales alcanzados por el sistema | Vuelos, transporte terrestre, alojamiento, energía y otras actividades | | Unidad de análisis | Emisiones elegibles del operador durante un período | Emisiones asociadas con una persona o viaje | | Resultado | Obligaciones de reporte, verificación y compensación | Estimación informativa para comparar alternativas o reducir emisiones | | Línea base | Parámetro regulatorio histórico definido por CORSIA | No necesariamente utiliza una línea base normativa | | Responsable del dato | Aerolínea u operador sujeto a la regulación | Calculadora, metodología o usuario que aporta los datos |

Otra diferencia importante es el tratamiento de los vuelos domésticos. CORSIA se enfoca en la aviación internacional, por lo que un tramo de cabotaje entre dos ciudades del mismo país normalmente no queda dentro de su alcance por el solo hecho de existir. Sin embargo, ese mismo tramo puede formar parte de la huella personal de un viajero. Una persona que compra un itinerario Buenos Aires–Córdoba puede calcular las emisiones de ese vuelo aunque el trayecto no genere una obligación específica bajo CORSIA.

Cómo se relacionan ambos conceptos

Aunque son distintos, CORSIA y la huella personal pueden referirse al mismo vuelo desde perspectivas diferentes. La aerolínea puede contabilizar las emisiones de sus operaciones internacionales para cumplir con un esquema regulatorio, mientras que el pasajero puede estimar la parte atribuible a su asiento, su equipaje y su itinerario. Ambos cálculos parten de datos operativos similares, pero distribuyen y utilizan esos datos con finalidades diferentes.

La cifra de la huella individual no debe sumarse automáticamente a la cifra regulatoria del operador como si fueran dos emisiones independientes. Las emisiones físicas del combustible quemado ocurren una sola vez; lo que cambia es la forma de asignarlas. CORSIA observa el conjunto de operaciones elegibles de la aerolínea, mientras que la huella personal asigna una fracción estimada a cada pasajero o actividad.

Qué puede hacer un viajero

Al comparar vuelos en una plataforma de viajes, el pasajero puede reducir su impacto mediante decisiones concretas. La primera es revisar la cantidad de tramos y escalas. La segunda consiste en comparar aeronaves y horarios cuando la información está disponible, porque los modelos más eficientes pueden consumir menos combustible por pasajero. También conviene evitar equipaje innecesario y evaluar si un traslado terrestre puede reemplazar un vuelo corto, especialmente cuando existe una conexión ferroviaria o un servicio colectivo de menor emisión.

La elección del alojamiento y de la movilidad en destino también modifica la huella total. Un hotel puede tener un consumo energético diferente de un hostel, una cabaña o un alojamiento con cocina propia. Del mismo modo, un alquiler de auto, un traslado privado y el transporte público producen perfiles de emisión distintos. Despegar integra vuelos, hoteles, alquileres de autos, traslados y asistencia al viajero en una misma reserva, lo que facilita analizar el itinerario completo en lugar de observar únicamente el primer tramo aéreo.

Compensación y reducción

La compensación de emisiones no equivale a eliminar las emisiones producidas por un vuelo. En términos generales, consiste en financiar unidades o proyectos que representan reducciones, evitaciones o capturas de emisiones conforme a una metodología reconocida. La calidad de esas unidades depende de factores como la adicionalidad, la permanencia, la verificación independiente, la ausencia de doble contabilización y la claridad sobre quién reclama el beneficio climático.

La reducción directa suele tener prioridad práctica frente a la compensación. Elegir un vuelo con menor consumo, reducir escalas innecesarias, mejorar la ocupación, utilizar transporte colectivo y limitar viajes de alto impacto son medidas que actúan sobre la actividad que genera emisiones. CORSIA utiliza mecanismos regulatorios y unidades elegibles dentro de un marco internacional; una calculadora personal, en cambio, puede mostrar alternativas de reducción sin crear por sí misma una obligación legal para el viajero.

Cómo interpretar una cifra

Una cifra de dióxido de carbono equivalente solo es útil si se conoce su metodología. Dos calculadoras pueden ofrecer resultados diferentes para el mismo vuelo porque una incluye factores de forzamiento radiativo de la aviación, otra utiliza únicamente dióxido de carbono, y una tercera incorpora emisiones indirectas del combustible. También pueden variar la asignación entre pasajeros, la ocupación estimada, la clase de cabina y el tratamiento de las escalas.

Para analizar un resultado conviene revisar:

  1. El origen, el destino y la distancia considerada.
  2. La cantidad de tramos incluidos.
  3. El tipo de aeronave o el factor de emisión utilizado.
  4. La ocupación estimada y la clase de servicio.
  5. La inclusión o exclusión de efectos no relacionados directamente con el dióxido de carbono.
  6. La fecha y la versión de la metodología.
  7. La diferencia entre emisiones calculadas y emisiones compensadas.

En una compra de vuelo, los impuestos, las tasas, las percepciones y el precio final son componentes de la operación comercial, pero no determinan por sí mismos la huella de carbono. El monto pagado por un pasaje tampoco indica cuántas emisiones genera. Una tarifa económica puede corresponder al mismo avión y al mismo consumo total que una tarifa más cara; lo que cambia es la condición comercial, el equipaje, la posibilidad de cambio o la clase de servicio.

Síntesis operativa

CORSIA es un mecanismo internacional de gestión de emisiones para determinados operadores de aviación internacional. Utiliza líneas base, reportes verificados y unidades de emisión para abordar el crecimiento de emisiones dentro de su alcance. La huella de carbono personal es una herramienta de cálculo atribuida a una persona o a un viaje, y puede abarcar vuelos, transporte, alojamiento, alimentación y consumo energético.

Para un viajero argentino que arma un paquete de vuelo y hotel, la distinción práctica es clara: CORSIA se ocupa de la responsabilidad regulatoria del operador aéreo, mientras que la huella personal sirve para comparar itinerarios y tomar decisiones sobre escalas, equipaje, alojamiento y movilidad. La primera pertenece al sistema internacional de gobernanza de la aviación; la segunda convierte un viaje concreto en una estimación individual de impacto ambiental.